jueves, 25 de enero de 2007

AUTÓMATAS

Lo último que me esperaba al ir a recoger a Pablo era ver a mi ex suegra. Sin embargo... ahí estaba sentada tomándose un cafecito con la mamá de mi mejor amigo.
Sonriente, y con un gesto que me dejaba ver lo igualmente desagradable que le era verme, me saludó y nos siguió la plática a todos. Por alguna extraña razón tuve ganas de hacerle lo que me hubiera gustado hacerle a *** hace meses: agarrarla a patadas. Jajajaja... (esta es mi risa nerviosa). Evidentemente la señora no tiene la culpa de nada pero me fue inevitable recordar millones de cosas en cuanto la vi. Después de todo ella fue la primer mamá de mis novios que conocí en plan formal y todo. Uf... fantasmas y polvo, no los movamos otra vez, por favor.

***

La urgencia empieza a trepar por mis piernas... ¿urgencia de qué? No estoy segura aún. Sólo sé que algo dentro de mi piel está empezando a desesperarse y a querer manifestarse.
¿Ira? ¿Celos? ¿Deseo? ¿Tristeza?
Parece que mi respuesta llegará en los siguientes días. Quizá sea todo eso junto... conociéndome, no sería nada raro.

***

Qué aburridos son los hombres que he conocido últimamente. Desde que decidí no tener nada formal con nadie y andar en mi desmadre con citas casuales, no dejo de sentirme cada vez menos divertida. Sigo sin querer un compromiso, pero la verdad, aunque lo quisiera... parece que los hombres que valen el intento ya se agotaron, o se esconden muy bien. Demasiado bien.

***

Mr. Smog hizo una pequeña aparición hace 2 días. Se conectó por unos minutos al messenger y no quise esperar a que me saludara. Le escribí una de esas frases sin principio y sin sentido que solemos ponernos a manera de saludo. Hizo caso omiso a mi frase y sólo quiso comentar lo maravillosamente guapa que se veía mi amiga en mi display picture. "tengo que convencerlas a ti y a *** de hacer un menage a trois" fueron sus penúltimas palabras. Y yo tuve que pretender que me causaba mucha gracia y que incluso me gustaría... Once my lover, now my friend... what a cruel thing to pretend. Sí, Fiona, qué crueldad.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Todos tenemos un autómata debajo de la piel. Lo mas triste de cargar con 'él/ella/ello/aquello' es que a veces nos lleva a buscar lo que mas deseamos en los lugares equivocados... Por eso es mejor hablar desde la conciencia (o desde lo que suponemos que es la conciencia), para asi poder distinguir claramente esa extraña urgencia que trepa por nuestra espalda, o nuestros ojos, o nuestras piernas...
Pero ¿qué pasa cuando la conciencia y los objetos del pasado nos tracionan (o nos 'objetualizan', que es lo mismo)? Pues nada... darse cuenta que estamos destinados a sentir esa fria estructura fantasmal que palpita debajo de nuestra piel...

Saludos, de autómata a autómata...

Roxana dijo...

Cheers, autómata fellow!

the lines on my face dijo...

La pregunta es, qué tanto puedes pretender que no te afecta, seguir viendo todo desde esa máscara, tal vez eso es lo que sientes subir por tus piernas, el deseo de explotar y decir tu verdad...
Creeme que te entiendo, de alguna manera he sido así muchas veces, en muchos aspectos de mi vida... y a la larga, te lastimas mucho.
saludos :)

faithless dragon-boy dijo...

Pues si esto es como dice Palahniuk en Fight Club, 'como una herida en el paladar que sanaria si dejaras de lamerla, pero no puedes'........

thanx for the comment...

Roxana dijo...

Totalmente de acuerdo con los dos.
Pero no estoy segura sobre si es una máscara o no... es solo que no quiero volver a hundirme por lo que otras personas me hicieron... uhg...

Y podría citar tantas líneas de Fight Club que se relacionan con esto XD
Maravillosa película.