martes, 22 de diciembre de 2009

PARA FAROLEAR TANTITO

Estaba revisando las miles de fotos de este año y recordé que no vine a postear ni una sola vez de mi viaje a Guadalajara para la FIL... y ya que pude ver a uno de mis escritores favoritos, ¿por qué no presumirles?


La ciudad invitada este año fue Los Ángeles, así que había muchas cosas cotorras como coches pimpeados y un montón de libros de escritores de ese lugar. La decoración les quedó increíble, y bueno, ni decir de cuántos libros había. Debo decir que no me pareció más barato atascarme de libros allá que aquí en el D.F., excepto por un sábado que hubo venta nocturna con descuentos, pero bueno, de todos modos encontré cosas muy padres y necesarias.

En nuestro primer día decidimos ir directo a la sala donde se iba a hacer la presentación del libro Mario Vargas Llosa: La libertad y la vida porque, obviamente, teniamos miedo de que entrara demasiada gente y no pudiéramos pasar, por eso nos plantamos ahí una hora antes.


Pues nos tocó ver la entrega de un reconocimiento a Thom Mayne, un arquitecto muy bueno que anda levantando construcciones en Guadalajara, y el salvador de su propia presentación, los demás oradores estuvieron ¡nefastos! Después de todo valió la pena, no sólo por los lugares que nos ganamos para ver a Vargas Llosa cerquita, sino por haber conocido la obra de este arquitecto que está en todo el mundo y que es muy interesante.


Finalmente, con la sala abarrotada, llegó Vargas Llosa con otro mono al que, si debo ser honesta, no le puse atención, y se pusieron a hablar de la vida del escritor. Fue demasiado agradable, entretenido, gracioso, interesante y demás cosas guapas, escuchar a Vargas Llosa narrando su vida. Nos contó episodios de su niñez, de su adolescencia y de su juventud que marcaron la pauta para las historias de sus novelas. Pudo seguir por horas contando todo eso que lo marcó, me quedé con ganas de escuchar sobre su intento de llegar a la presidencia de Perú, fue una pena que no lo dejaran seguir a pesar de que ya no había ninguna presentación en esa sala después de él.

En fin, el viaje valió la pena por verlo a él y a Francisco Hinojosa, pero ya le dedicaré su propia entrada farolera a él. Mientras logro subir mi video pedorro de la plática con Vargas Llosa, dejo las fotos para presumir.


Cheers!

6 comentarios:

H-Ek'tor dijo...

Sólo puedo decir,aunque Vargas Llosa no sea mi plus, no le hace, ¡qué puta envidia!

El año que viene, lo juro por Kafka, me escapo a Guadalajara, verdá de Dió.

SALUDOS

H.

Taяuмвa dijo...

Jejeje, yo sé, no es el hit de muchas personas pero escucharlo en vivo y a todo color sí vale mucho la pena. EN general vale muuuucho la pena ir a la FIL, yo no sé cómo le haré, pero también me lanzaré a la del prox. año, nos veremos por allá, jeje.

Gracias por pasearte por acá!

oscar dijo...

Pues que chido, yo quisiera ir alguna vez a la Fil, pero me tengo que conformar con la Feria del Palacio de Mineria (soy del Estado de México, no chilango, antes de que lleguen los mensajes de odio, jo)
El polo más frío

Goche dijo...

Cada vez que recuerdo que no dejaron seguir a Vargas Llosa con su plática me enojo. ¡Se veía que Vargas Llosa quería seguir platicando con nosotros y ni siquiera había otro escritor programado en la sala después de él!

Taяuмвa dijo...

La de Minería también es muy padre, pero sí vale la pena lanzarse a la de Guadalajara. Gracias por pasearte por aquí, Oscar.


Señor Del Vecchyo! Pues qué se le va a hacer, mejor dejaron que los tontos que presnetaron el premio a Thom Mayne leyeran una lista de todos los adjetivos que existen en el mundo por media hora. Hubiera estado bien padre que Vargas Llosa se siguiera.

cefiro dijo...

Ahora es mucho mejor este recuerdo ya que le dieron el Nobel