martes, 1 de julio de 2008

ÁNGELA

Esperaba que lo pudiera ver. Esperar que lo entendiera ya era demasiado… pero al menos que lo mirara, que se despertara y se diera cuenta de lo que tenía a su lado. Para mí era demasiado obvio, quizá éramos tan diferentes que alguien como él no podría haber notado lo que había detrás de unos ojos que pedían cariño. Pudo haberse ahorrado tanto si tan sólo se hubiera tomado un momento en realmente observar. Para estar conmigo… el que no va más allá de la superficie, pierde.

Suelo elegirlos pensando que ellos mismos pueden salvarse del inminente desenlace, pensando que si ellos no hacen algo al respecto no será mi culpa lo que pueda pasar. Así que esa noche no pude controlarme más; estaba dormido tan ausente y tan resplandeciente… Enrollé la cuerda de siempre entre mis manos, la estiré lo suficiente para saber que tenía el control, me acerque a él y lo monté como si pensara juguetear un rato. No se despertó. Entonces acerqué la cuerda lentamente hasta que tocó su cuello, entonces despertó. Me miró y por fin se encontró con lo que había ignorado todo ese tiempo, miró a esos ojos que le pedían algo que él no supo interpretar, había confundido ternura con algo que las palabras no me permiten expresar, pero que él vio y no necesitó más explicaciones. Fue lo último que vio. Para mí… el arrancarle el último suspiro me hizo sentir por fin completa, como un ser que podía ver más allá de la muerte, que podía provocarla y ser tan poderosa como ella misma. Pero sólo es un momento… y el sabor que deja sólo me obliga a volver a hacerlo.


Es increíble lo que un cambio de nombre y color de cabello pueden hacer. Después de todo, ¿quién sospecharía de unos ojos tan desesperados por cariño?


R. Blancas

7 comentarios:

the lines on my face dijo...

suspenso rico, me gustó... muchos saludos, sigue escribiendo lo que escribes jiji, abrazos ;)

Roxana dijo...

Grax, ana =)

Palbo dijo...

Dear,

I'm collecting numbers from various languages.

I politely ask you send me numbers from 1-10 in your language.

Thank you.Än tilt wofeni woka
weq arälemba hesta
hellasano sellä hest
demoka rwiqelso än.

Airamsusej Infernorum dijo...

¡Argggh! Imaginarme en el lugar de Ángela me causó deliciosos escalofríos.

¡Me declaro fan!
=D

Ale Morando dijo...

me gustó mucho, sigue escribiendo así , cuando tengas alguna historia de fantasmas avísame para publicarla en mi blog de La Sociedad de la Media Noche :) saluditos

Dante Galimateo dijo...

ok... el fantasma lo volvió a borrar!! Eso o ya no quieres mis huellas en tu blog :(

ruanroller dijo...

Creo que de eso se habla, de decir sin decir, de jugar sin jugar. Qué rico. Lo supe. desde que te conocí, te envidio por eso, muy buena rox, muy buena